5/2/15

Rankings

Nathan B. Forrest (Troiani)

Aunque sea una lista personalísima (espero que no caprichosa) es complicado hacer un ranking de los mejores jefes de caballería de la Guerra de Secesión.

He descartado (aparte de personajes nefastos por su ineptitud, aunque algún día también se puede hablar de ellos) a aquéllos que no participaron en acciones de renombre, así como a los que no ostentaron el mando, como mínimo, de una brigada.

Tampoco he incluido a los que, cumpliendo esas condiciones, actuaron al mando de la caballería sólo circunstancialmente (por ej., Sheridan).

Y, al contrario que los chinos de Shangai, no tengo en cuenta los premios Nobel.

Wheeler
(Pinchando en cada nombre  —los que tienen enlace—  se llega a cada post de este blog en que hablaba de cada uno de ellos).

Confederación:
6, Wade Hampton

Mosby y Stuart (Wright)
John Hunt Morgan (Kunstler)
Jackson y Ashby (Strain)

Unión:
2, James H. Wilson

Buford y su Estado Mayor
Grierson

Esta es mi lista, tan convencional y discutible como otra cualquiera, pero teniendo en cuenta:

  • Es difícil no incluir gustos y preferencias personales en una cuestión que no es mensurable al modo de las estadísticas de los jugadores de baloncesto.
  • La de Secesión fue una especie de "frontera" entre la guerra clásica y la moderna; y una de sus innovaciones fue la irrupción de la propaganda de los medios de comunicación a la hora de encumbrar y hacer populares a los combatientes.
  • La opinión común se encontraba también condicionada por circunstancias tales como el Estado de procedencia, el valor demostrado en combate (aunque en algún caso fuera temerario, inútil y nada profesional), el éxito con las mujeres (sí), sus contactos políticos, lo llamativo de su vestimenta e incluso su pertenencia a la masonería.

Pero en mi opinión, gente como JEB Stuart (en el Sur), sin negar su profesionalidad, experiencia previa a la guerra y éxito general de su cometido (aunque con excepciones determinantes), se encuentra algo sobrevalorada por el hecho de ser un virginiano en un ejército de virginianos, aparecer como el tipo de "héroe" que gustaba a los periódicos, y haber vivido deprisa, muerto joven y dejado un bonito cadáver.

Y (también en mi opinión) George Custer en el Norte fue el típico ejemplo de egocéntrico en busca de gloria y reconocimiento personal, celoso de sus compañeros mejores soldados, poco profesional en ese valor temerario y egoísta que hace siempre perder vidas inútilmente, y mimado por los medios de comunicación, los historiadores (y cineastas poco rigurosos) por sus acciones durante la guerra así como después, tras el estúpido suicidio colectivo en Little Big Horn.

Por cierto, que los cineastas poco rigurosos suelen dejarnos obras maestras.

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